Directora de Proyectos de Infraestructura en la Refinería Olmeca y Gerente de Proyectos de Pemex
LA PROTAGONISTA DEL AUTOABASTECIMIENTO ENERGÉTICO
En el epicentro de la soberanía energética de México, el nombre de Margarita Pérez Miranda resuena como un sinónimo de disciplina operativa y excelencia técnica. Con una trayectoria de más de tres décadas dentro de Petróleos Mexicanos (Pemex), Pérez Miranda ha escalado los niveles más exigentes de la ingeniería de proyectos, consolidándose como una de las piezas clave en la ejecución de la Refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco. Su formación como Ingeniera Química, complementada con una especialización en gestión de proyectos complejos, le ha permitido orquestar la integración de sistemas críticos en una de las obras de infraestructura más ambiciosas del siglo XXI en América Latina.
Como Gerente de Proyectos, su papel ha sido fundamental en la transición de la etapa constructiva a la fase operativa de la refinería. Margarita ha liderado los esfuerzos de interconexión y las pruebas de arranque de las plantas de proceso, asegurando que la infraestructura cumpla con los estándares internacionales de seguridad y eficiencia. Su gestión se destaca por una capacidad analítica superior para resolver cuellos de botella logísticos y técnicos, manteniendo una comunicación estrecha entre los contratistas globales y la visión estratégica del Gobierno Federal. Para ella, Dos Bocas no es solo una instalación industrial, sino un complejo sistema que demanda una precisión milimétrica en cada válvula y reactor.
VISIÓN DE FUTURO Y SOBERANÍA
Hacia 2026, bajo la nueva administración federal, el rol de Pérez Miranda ha evolucionado hacia la optimización de la capacidad de procesamiento de crudo, enfocándose en alcanzar la meta de los 340,000 barriles diarios. Reconocida por su integridad y su profundo conocimiento de la cadena de valor de la refinación, Margarita se ha convertido en una mentora para las nuevas generaciones de ingenieras en el sector petrolero. Su legado está impreso en las torres de destilación de Paraíso, Tabasco, demostrando que el liderazgo femenino es el motor que impulsa la autosuficiencia de combustibles y el fortalecimiento económico de la región sureste.

