En el estado de Tabasco, las autoridades estatales declararon un estado de vigilancia permanente ante el inicio de la temporada de lluvias, tras identificar 22 puntos críticos de inundación concentrados en seis municipios. El anuncio fue realizado durante la Primera Sesión Extraordinaria 2026 del Consejo Estatal de Protección Civil, en la cual se estableció formalmente el Puesto de Comando para coordinar las acciones de prevención y respuesta inmediata. El gobernador Javier May Rodríguez, junto a la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, encabezó la reunión en el salón Gorostiza del Palacio de Gobierno, reafirmando el compromiso de trabajar de manera interinstitucional para enfrentar los riesgos que trae consigo el periodo de lluvias.
Durante la sesión, la funcionaria federal Laura Velázquez Alzúa subrayó la alta vulnerabilidad del territorio tabasqueño ante fenómenos hidrometeorológicos, advirtiendo que los 17 municipios del estado presentan riesgos significativos según el Atlas Nacional de Riesgos. En particular, los reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) señalan al municipio de Centro como el más expuesto, ya que concentra 12 de los 22 puntos críticos de inundación detectados. El resto de las zonas vulnerables se localizan en Teapa, Jalapa, Jonuta, Macuspana y Tenosique, municipios que históricamente han sufrido afectaciones severas por desbordamientos de ríos y lluvias intensas.
Adicionalmente, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) emitió una alerta especial para Centro, Huimanguillo, Tacotalpa y Teapa, municipios que presentan una susceptibilidad muy alta a deslizamientos de tierra. Las autoridades recomendaron a la población monitorear signos de alerta como grietas, hundimientos u ondulaciones en el terreno, y reportar cualquier anomalía a Protección Civil. Esta advertencia se suma al llamado de permanecer atentos a los cambios en las condiciones meteorológicas, especialmente en zonas de laderas y riveras, dada la posibilidad de desastres asociados a movimientos de masa.
Pese a esta situación de riesgo, la Conagua Tabasco informó que actualmente los niveles de los ríos en la entidad se mantienen estables y por debajo de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO), y que en los últimos días no han ocurrido precipitaciones de consideración. No obstante, se recordó que la operación de las presas Peñitas y Malpaso tiene un impacto directo sobre las 35 cuencas hidrológicas que recorren el estado, motivo por el cual el monitoreo y la vigilancia se mantendrán de manera constante durante las 24 horas del día. Las autoridades coincidieron en que, aunque la situación actual no representa peligro inminente, la vulnerabilidad del territorio obliga a no bajar la guardia durante los meses más intensos de lluvias.
Como parte de la estrategia preventiva, el gobierno estatal anunció la habilitación de 17 Centros de Comando distribuidos en toda la geografía de Tabasco para fortalecer la respuesta institucional ante cualquier emergencia. Además, el general de brigada de Estado Mayor, Antonio Ramírez Escobedo, representante de la Séptima Región Militar, confirmó que el Ejército Mexicano está listo para activar el Plan DN-III-E en caso de ser necesario. Las fuerzas armadas, en coordinación con la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, cuentan ya con 23 refugios temporales habilitados, 80 vehículos especializados para labores de auxilio y rescate, y mantienen un monitoreo permanente de los ríos desde su origen. Así, la coordinación entre los tres órdenes de gobierno busca prevenir y mitigar daños, salvaguardando la integridad de la población tabasqueña en esta temporada crítica.





